Un intenso ataque con misiles y drones por parte de Rusia contra Kiev ha dejado un saldo de al menos 18 muertos y decenas de heridos. El bombardeo, que se prolongó por más de 11 horas consecutivas, obligó a miles de residentes a buscar refugio y causó daños en todos los distritos de la capital ucraniana.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó el ataque, argumentando que fue una respuesta a agresiones previas contra su infraestructura civil. Equipos de emergencia trabajaron contra reloj para localizar posibles sobrevivientes entre los escombros, mientras los bomberos extinguían múltiples incendios generados por el bombardeo.