La situación en Venezuela atraviesa un momento de extrema complejidad e incertidumbre, con miles de damnificados y 600 familias afectadas por la crisis. Las plazas públicas se han reconvertido en centros de campaña y refugios improvisados, como el Parque del Este, que abarca 80 hectáreas.
Las carpas instaladas como respuesta inicial carecen de impermeabilización, lo que agrava las condiciones de los refugiados ante el cambiante clima de Caracas. La Cancillería Argentina busca coordinar asistencia junto al gobierno venezolano, pero el caos generalizado dificulta las labores.
Se reportan traslados de familias a otros lugares como El Junquito, mientras la comunidad internacional, a través de la Alianza por Venezuela y ACNUR, organiza campañas de ayuda. La red de ayuda por Venezuela busca recaudar fondos con total transparencia y trazabilidad.