La periodista Natalia Roca reporta desde Caracas, Venezuela, sobre la crítica situación de los damnificados por el terremoto, quienes se encuentran acampando en el Parque del Este. Miles de personas, incluyendo adultos mayores y niños, viven a la intemperie en condiciones precarias, con carpas improvisadas y escasa protección.
A pesar de la solidaridad del pueblo venezolano, que se organiza para proveer alimentos y refugio, la presencia del Estado es limitada. Se reportan vulneraciones de derechos humanos, especialmente hacia los niños, con casos de abuso y acoso sexual en los campamentos. La falta de recursos y maquinaria dificulta las labores de rescate y remoción de escombros, mientras las cifras oficiales de fallecidos y desaparecidos siguen aumentando.
La especialista Patricia Valenzuela descartó la posibilidad de un brote epidemiológico, pero advirtió sobre los riesgos para quienes manipulan los cuerpos sin protección. La situación en La Guaira es particularmente desoladora, con olores nauseabundos y un paisaje que asemeja una zona de guerra. Los damnificados expresan su angustia por la pérdida de sus hogares y la incertidumbre sobre su futuro, mientras esperan ser reubicados.