Se realiza una declaración profética para el año 2025, enfocada en la manifestación del Espíritu Santo y el crecimiento de la iglesia.
Se confiesa la fe en el derramamiento del Espíritu Santo, la promesa de crecimiento y la apertura de caminos en el desierto, citando pasajes bíblicos.
Se pide ayuda para prevalecer en las disciplinas espirituales y se declara que la confusión, la humillación y la culpa terminarán, confiando en el amor inalienable de Dios.