La participante expresa su nerviosismo y ansiedad ante la inminente eliminación, describiendo cada miércoles y viernes como una "final". A pesar de haber cumplido con su tratamiento y no haber comido torta en su cumpleaños, teme no haber bajado lo suficiente de peso.
La falta de pesaje el día anterior le genera incertidumbre, ya que prefiere saber su estado para prepararse. La ansiedad y el miedo a defraudar son sentimientos predominantes, pero confía en los médicos y en el proceso. Su objetivo principal sigue siendo su salud y completar los cuatro meses y medio de tratamiento.