La falta de capacidad en los hospitales venezolanos se agudiza tras el terremoto, impidiendo la correcta atencion de los heridos. Quebraduras mal curadas y prolongadas infecciones son algunas de las consecuencias de la falta de servicios de salud adecuados.
Pacientes con enfermedades cronicas como diabetes o en tratamiento oncologico enfrentan un panorama incierto ante la imposibilidad de recibir atencion continua. La situacion se complica ademas por la falta de insumos y la saturacion de los servicios medicos, tanto publicos como privados.