Cuba atraviesa una severa crisis energética, manifestada en apagones masivos y prolongados, considerados los más largos de la historia reciente del país. Los cortes de electricidad afectan simultáneamente a cerca de dos tercios del territorio nacional, impactando a millones de cubanos.
El gobierno reconoce la crítica situación del sistema eléctrico, atribuida a la escasez de combustible y al deterioro de la infraestructura de las centrales termoeléctricas y usinas proveedoras de electricidad. La falta de repuestos agrava el problema, limitando la capacidad de generación de suministro eléctrico.
La empresa estatal Unión Eléctrica informó que los apagones alcanzaron el 66% del territorio nacional, superando los registros de cortes en los últimos tiempos. La crisis, que se mantiene desde mediados de 2024, depende del abastecimiento de combustible y la reparación de las instalaciones, con la incertidumbre de cuándo se normalizará el servicio.