En una comunidad originaria al norte de Santiago del Estero, donde la electricidad es una carencia histórica, los habitantes se preparan para seguir a la Selección Argentina en el Mundial. Se reúnen en la casa de Ronald, quien ha adaptado su hogar con baterías para poder ver los partidos en televisión.
La falta de energía eléctrica es un reclamo persistente de la comunidad, que a pesar de las dificultades, encuentra en el fútbol una fuente de alegría. Carmen, una de las habitantes, expresa su sentir de olvido, pero también la esperanza que representa la selección. La historia pone de relieve la brecha social y la necesidad de infraestructura básica en zonas postergadas del país.