Para reducir los triglicéridos altos, se recomienda combinar actividad física regular con una dieta controlada en hidratos de carbono y rica en omega 3.
La actividad física ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos, mientras que la nutrición debe enfocarse en disminuir el consumo de carbohidratos que se convierten en triglicéridos.
La suplementación con omega 3 es una herramienta clave, y si los cambios de hábitos no son suficientes, existen fármacos específicos para controlar estos niveles y reducir el riesgo cardiovascular y de hígado graso.