Claudio relató su fin de semana, que incluyó actividades familiares, deportivas y un seguimiento de su dieta, aunque admitió haber comido tres empanadas fritas.
A pesar de haber sido consciente al comer solo tres empanadas, Claudio sintió que le cayeron pesadas, lo que atribuyó a la grasa y a que su estómago se está acostumbrando a una alimentación más saludable. Esta sensación le ayudó a moderar el consumo y a no excederse.
Se destacó la importancia de escuchar las limitaciones del cuerpo y de no dejar que se acostumbre nuevamente a alimentos pesados. La licenciada Natalini explicó que la sensación de pesadez, y no de saciedad, es una señal de que el cuerpo está procesando la comida de manera diferente, y que es valioso que Claudio haya podido detectarla y detenerse.