Alan, quien relató experiencias paranormales desde la adolescencia y una profunda lucha contra las adicciones, compartió su testimonio de recuperación a través de la fe en la Iglesia Universal.
Desde los 15 años, Alan experimentó sucesos inexplicables y, a los 22, cayó en el consumo de pasta base y cocaína, lo que lo llevó a una vida de delincuencia y desesperación, llegando incluso a intentar quitarse la vida.
Tras un momento de quiebre, Alan decidió buscar ayuda en la Iglesia Universal, donde encontró la paz y la fuerza para dejar atrás las adicciones. Relató cómo, a través de la fe y la búsqueda del Espíritu Santo, recuperó su familia, su trabajo y su bienestar integral.