Ignacio Asumenti relata su experiencia personal con las adicciones y el alcoholismo, tras finalizar su carrera como polista.
Describe cómo la falta de vocación y una búsqueda errática de libertad lo llevaron a desarrollar una dependencia del alcohol, que inicialmente le brindaba desinhibición pero que con el tiempo se convirtió en una enfermedad.
Asumenti compara su lucha con la de figuras como Anthony Hopkins, quien lleva años de sobriedad, y enfatiza que el alcoholismo es una enfermedad que requiere un tratamiento constante y la aceptación de ser "alcohólico" para poder manejarla.