Se destaca la valentía de Ernestina Pais al hablar públicamente sobre su lucha contra las adicciones y su proceso de recuperación. La presentadora se convirtió en una vocera involuntaria, compartiendo su experiencia para concientizar y ayudar a otros.
Su internación, que duró más de seis meses, fue compulsiva y se inició tras un accidente doméstico que llevó a su familia a buscar la intervención judicial. Ernestina expresó que pedía ayuda y advertía a otros sobre los peligros del alcoholismo.
La pandemia de COVID-19 fue un factor desencadenante, ya que Ernestina, dueña de un bar llamado Million, se vio obligada a permanecer encerrada, lo que la llevó a un consumo excesivo de alcohol.