Una madre documentó cuántas veces al día escucha la palabra "mamá" de sus hijos. El experimento reveló que la escucha más de 100 veces en un día, llegando a casi 900 veces en algunos casos, demostrando la constante demanda de atención de los niños.
La anécdota resalta la intensidad de la crianza y cómo las madres desarrollan la capacidad de responder a estos llamados, incluso en medio de otras actividades. La experiencia busca reflejar la realidad de muchas familias.