Los testimonios de vecinos en Lanús revelan una profunda preocupación por el aumento de los servicios, el transporte y la inseguridad. Una jubilada con la mínima, que cobra trescientos mil pesos, destina gran parte a impuestos y servicios, mientras que el transporte se lleva una porción significativa del ingreso de sus hijos que trabajan.
Se suma a esto la crítica situación del PAMI, que no otorga turnos ni cubre prestaciones, y la falta de seguridad en la zona, donde incluso se ha denunciado el corte de luz de una garita vecinal de seguridad. Los ciudadanos expresan su necesidad de ser escuchados y de que sus reclamos sean atendidos por las autoridades.