La propuesta para derogar la Ley de Tierras Rurales permitiría a extranjeros adquirir tierras sin restricciones, incluyendo zonas de frontera, ríos, lagos y glaciares. Esto implicaría la pérdida de protección para las economías locales y nacionales, y la posibilidad de explotación indiscriminada de recursos naturales.
La nueva ley, denominada "Inviolabilidad de la Propiedad Privada", eliminaría el límite del 15% de territorio nacional y la restricción de mil hectáreas en zonas productivas. Expertos advierten sobre el grave impacto ambiental y la entrega de soberanía que esto representaría, comparándolo con casos como el del Lago Escondido.