Se denuncia que el internet en Venezuela está bloqueado desde hace tiempo, incluso antes de la tragedia del terremoto. Se hace un llamado a las autoridades para que permitan el acceso a las redes sociales, cruciales para la comunicación en momentos de crisis y para la economía del país.
Se cuestiona la gestión de los recursos petroleros, que superan el billón y medio de dólares en los últimos 27 años, y se lamenta que no se traduzcan en infraestructura o ayuda para la población. La falta de comunicación fluida y la carencia de recursos básicos como alimentación y agua potable agravan la situación de emergencia.