En La Plata, los trabajadores enfrentan una situación crítica debido al faltante de GNC que se extiende por más de dos semanas, generando largas filas en las estaciones de servicio y afectando su rutina diaria.
Los automovilistas deben esperar horas para poder cargar combustible, lo que consume gran parte de su jornada laboral y genera frustración, ya que muchos dependen del vehículo para trabajar.
Algunos testimonios dan cuenta de esperas de hasta 4 horas, e incluso de no poder cargar combustible a pesar de ser los últimos en la fila. La situación se agrava por la falta de soluciones concretas y la incertidumbre sobre la reposición del suministro.
El alto costo de la nafta también se suma a las dificultades, obligando a los trabajadores a buscar alternativas como el GNC para poder movilizarse y mantener su actividad laboral.