Al menos 40 personas han muerto en Francia a causa de la actual ola de calor. Entre las víctimas se encuentran dos niños de dos y cuatro años que murieron asfixiados tras quedar atrapados en un coche, y tres personas mayores en Gag.
Las autoridades están prestando especial atención a las personas sin hogar, habilitando centros especiales como polideportivos para que puedan refugiarse durante las horas de más calor, cuando los termómetros superan los 37 grados.