Europa atraviesa una ola de calor excepcional y temprana, con temperaturas que superan los 40 grados y alertas sanitarias en varios países.
En Francia se reportan al menos 22 muertes, incluyendo dos niños y tres ancianos. Burdeos registró un récord de 42 grados. Se suman tres ahogamientos por personas refrescándose en zonas no vigiladas.
Las autoridades francesas implementaron medidas drásticas: cierre de colegios, adaptación de otros a modalidad online, cancelación de trenes de larga distancia y prohibición de consumo de alcohol cerca del Sena.