Se anunció la designación de Adrián Rabier como el nuevo vocero presidencial, reemplazando a Manuel Adorni. Se destacó que Rabier asumirá su rol con la tarea de comunicar los hitos económicos del país, buscando aportar claridad y un perfil más tranquilo que su predecesor. Se mencionó que Adorni, a pesar de dejar de ser vocero, continuará con tareas en Jefatura de Gabinete.
Se contrastó el estilo de Rabier con el de Adorni, señalando que el nuevo vocero tendría un tono más sereno y menos confrontativo, alejado de la "lengua filosa" que caracterizaba a Adorni. Se anticipó que la primera conferencia de prensa de Rabier se realizará el martes, donde se espera que presente una serie de anuncios económicos. La transición se da en un contexto de escándalo por la salida de Adorni, lo que ha opacado la agenda económica del gobierno.