Se reabre la discusión sobre la causa "Libra" con un planteo que busca apartar a las querellas, argumentando que no hubo estafados sino "malos inversores". Esta postura, defendida públicamente por Milei, contradice la investigación judicial que califica el hecho como una estafa.
Las querellas se oponen firmemente a este planteo, recordando que la justicia federal, la cámara y la casación han establecido que se trata de una estafa. Se advierte que este incidente podría ser una estrategia para proteger al presidente y a su hermana Karina, y se insta a la justicia federal a actuar con celeridad y evitar la impunidad.