Los imputados en la causa "Libra", Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy (los "criptobros" de Milei), continúan realizando negocios juntos a pesar de estar investigados por estafa. Se crearon nuevas sociedades para la importación y venta de automóviles, y una para un bar en Palermo, evidenciando la falta de impedimentos para mover capitales.
Se denuncia la impunidad que les otorga Comodoro Pro, con jueces y fiscales que no avanzan en la causa a pesar de los pedidos de indagatoria de las querellas. Se vincula a Novelli con el presidente Milei el día del lanzamiento de Libra, sugiriendo un vínculo "inocultable". Las nuevas sociedades están radicadas cerca de la frontera con Paraguay, lo que genera sospechas.