Los voluntarios de la Iglesia Universal continúan brindando asistencia esencial a familias afectadas en Ucrania, entregando alimentos y ropa, incluso en zonas con suministro eléctrico inestable. Además, ofrecen acompañamiento emocional a personas desplazadas y a quienes han sufrido pérdidas materiales y familiares.
A pesar de las dificultades inherentes a un país en guerra, la Iglesia Universal mantiene su labor de servicio, proporcionando espacios de ayuda y contención para la comunidad local.