La crisis por la escasez de GNC en La Plata se agrava día a día, afectando a trabajadores como Juan, quien lleva más de tres horas y media haciendo fila para cargar su camioneta, utilizada para realizar fletes.
Juan relató que la situación es desesperante, ya que no puede trabajar y, por ende, no puede generar ingresos para su hogar. La necesidad de cargar GNC, por ser más económico que la nafta, lo obliga a pasar horas en la fila, perdiendo un día entero de trabajo.
El testimonio de Juan se suma a los de muchos otros conductores que, desesperados, tienen que empujar sus vehículos para intentar llegar a la estación de servicio. La falta de GNC no solo genera pérdidas económicas, sino también un profundo malestar social y una sensación de impotencia ante la falta de soluciones.