La escasez de GNC en La Plata genera desesperación entre los trabajadores que dependen de sus vehículos para subsistir. Alex, un chofer de fletes, relató que llegó a la estación a las 10 de la mañana y aún no había podido cargar, perdiendo horas valiosas de trabajo.
La situación es insostenible para quienes necesitan el gas para realizar sus tareas diarias. Alex expresó su frustración al no poder trabajar y llevar el sustento a su hogar, destacando que la larga espera en la fila se traduce en una pérdida económica importante.
La falta de GNC no solo afecta la economía individual, sino que también genera un clima de malestar e indignación en la comunidad. Los testimonios de los conductores reflejan la difícil realidad que atraviesan muchos argentinos en un contexto de crisis económica, donde cada hora de trabajo es crucial.