Se detalla la secuencia judicial del caso Insaurralde, comenzando con el juez Federico Villena, quien se excusó por "violencia moral". Luego, Ernesto Kreplach asumió subrogante, pero se le critica por supuestamente "dormir" la causa y demorar pedidos de allanamiento, a pesar de ser hermano del ministro Nicolás Kreplach.
La investigación pasó a manos del juez Luis Armela en febrero de 2025. Se cuestiona la lentitud y las posibles maniobras para dilatar el proceso, mientras la fiscalía solicitaba medidas urgentes como allanamientos.
Se resalta la inacción judicial frente a pedidos de pruebas y la falta de celeridad en causas de corrupción, sugiriendo que esto podría deberse a influencias políticas o conflictos de interés, como la relación de Kreplach con el gobierno de Axel Kicillof.