La investigación sobre el patrimonio de Martín Insaurralde se intensifica, revelando discrepancias significativas entre sus declaraciones juradas y su estilo de vida. Mientras su declaración solo mencionaba una casa en Banfield, las imágenes muestran una mansión de 8.000 m² en San Vicente con lujos como cancha de fútbol y pileta, además de paneles solares.
El fiscal Sergio Mola ha solicitado reiteradamente el allanamiento de la casa y la caja de seguridad de Jessica Sirio, pero estas medidas se han visto demoradas. Se sospecha que estas demoras podrían haberle dado tiempo a Insaurralde y Sirio para "despejar la escena del crimen". Las demoras en las investigaciones y las divergencias entre los fiscales y los jueces, como Crepla y Sarmela, generan dudas sobre la celeridad y la imparcialidad del proceso.