Se califica a los exfuncionarios kirchneristas como una "banda de ladrones", mencionando a De Vido, José López y Cristina Kirchner como ejemplos de corrupción.
Se critica la lentitud de la justicia y la falta de devolución de bienes mal habidos, a pesar de las condenas, como en el caso de Cristina Kirchner, quien lleva un año presa pero no ha devuelto dinero.
Se argumenta que estas personas no deberían tener acceso a la firma de contratos o manejo de recursos estatales, y se cuestiona la inacción judicial y la falta de decomiso de bienes.