Lito Benavidez describió su infancia en Rosario, marcada por la bohemia y la vida en una pensión junto a sus padres, quienes también eran músicos.
A pesar de las dificultades económicas y la adicción al juego de su padre, Benavidez sintió que tuvo una infancia privilegiada gracias al entorno artístico y la protección de su madre, quien lo alentó a dedicarse a la música y el cine.
Mencionó que la música y el cine eran sus principales pasiones y su refugio, permitiéndole enfrentar cualquier adversidad.