En el programa Cielos abiertos se profundizó sobre el concepto de fe, definiéndola como una sustancia espiritual, la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.
Se explicó que la fe implica una profunda convicción interna, que va más allá de la evidencia material. Se comparó con la forma en que se creó el universo, a partir de la palabra de Dios, sugiriendo que de manera similar, las promesas de Dios se materializan cuando se cree en ellas.
El mensaje enfatizó la importancia de la humildad, considerando a los demás como superiores y reconociendo que todo lo que se tiene y se logra es por gracia divina.
Finalmente, se abordó la bienaventuranza de los compasivos y la importancia de pedir justicia a Dios, no solo como Padre sino también como Juez eterno, para que los actos de injusticia sean juzgados y restaurados.