El segmento narra el trágico accidente de Sergio Denis en el Teatro Mercedes Sosa de Tucumán, que lo dejó en estado vegetativo durante un año y dos meses. La familia considera que el accidente fue producto de una negligencia absoluta por parte del teatro, ya que el foso donde cayó no estaba habilitado y la pasarela por la que caminaba tampoco era segura.
La causa está caratulada como homicidio culposo y el principal acusado es Raúl Armisen, director del teatro, quien sigue en su cargo. La familia denuncia impunidad y presunta mano política detrás de la lentitud de la causa, que lleva cuatro años sin avances significativos. Se cuestiona que el teatro haya seguido funcionando con normalidad tras el accidente.
Los hijos de Denis exigen justicia para limpiar el nombre de su padre, desmintiendo versiones que sugerían que él pudo haber sido responsable de su propio accidente. Afirman que él jamás habría subido a un escenario sin las debidas precauciones, dada su vasta experiencia. Piden que se reconozca la responsabilidad del teatro y que se aplique la misma celeridad que en casos como el de Cromañón.