Un informe de Schor, García Zanotti y Lozano revela que las empresas de energía, a pesar de sus altas ganancias por el aumento de tarifas, no están reinvirtiendo en infraestructura.
La inversión productiva de estas empresas pasó de representar el 15% de su facturación en 2023 a cerca del 10% en la actualidad.
Esto sugiere un modelo económico donde ni el consumo ni la inversión están floreciendo, y los beneficios se concentran y fugan del país.