El segmento analiza las consecuencias del modelo económico actual en la industria argentina, tomando como caso de estudio la situación en Tierra del Fuego.
Se cuestiona el enfoque del gobierno de Javier Milei, que parece priorizar un modelo basado en materias primas y desindustrialización, en contraposición a un desarrollo industrial sostenido.
"Son lecciones de la historia que parece que en la Argentina no se aprenden", se afirma, comparando la actual crisis con procesos de desindustrialización pasados y advirtiendo sobre la idealización del "emprendimiento" como única salida laboral.Se critica la falta de un proyecto de país que incluya a todos los argentinos y la tendencia a la individualización, donde cada uno piensa en sí mismo sin considerar el impacto en el otro. La desaparición de la idea del bien común y de un proyecto colectivo se presenta como un grave problema.