Se proyecta que el nuevo piso del Impuesto a las Ganancias se ubicará entre 3.5 y 4 millones de pesos brutos, dependiendo de la situación familiar del contribuyente (soltero o casado). Estas estimaciones se basan en una inflación esperada del 17% en el primer semestre del año.
Se advierte que los montos netos serían significativamente menores, rondando los 2.950.000 pesos. Existe la preocupación de que el Fondo Monetario Internacional haya recomendado bajar aún más estos mínimos, lo que implicaría que más personas pasen a pagar el impuesto.
A pesar de las recomendaciones del FMI, el gobierno argentino habría rechazado esta propuesta, aunque mantiene la posibilidad de presentar una nueva medida hasta fin de año. El tema de las deducciones de cargas familiares y gastos, como indumentaria laboral, también genera consultas y ha incrementado la fiscalización de la AFIP.