Un abogado defensor de delitos describe la prostitución de menores y el comercio de drogas como prácticas generalizadas en Córdoba, con una aparente tolerancia institucional. Menciona además la existencia de "sacrificios rituales" en Mercedes, Corrientes, y en Chaco Salteño, vinculándolos a costumbres de tribus y a relaciones forzadas con menores púberes.
El letrado critica la normalización de estas prácticas bajo el argumento del federalismo, comparando la situación con otras provincias y haciendo alusión a "modismos provinciales". La descripción de los hechos es cruda y busca generar impacto, sugiriendo que estas problemáticas son más profundas de lo que aparentan y que existe una red de complicidad institucional.