Se relató el llamado del apóstol Pablo, quien de ser Saulo de Tarso, perseguidor de cristianos, tuvo una visión de Jesús camino a Damasco que lo llevó a la conversión.
Se explicó que resistirse a la voz divina es como "dar coces contra el aguijón", y que la persecución a la iglesia es en realidad una persecución a Jesús.
Se advirtió sobre el juicio inminente para quienes no aceptan a Jesús y la posibilidad de ir al lago de fuego, contrastando con la oportunidad de levantarse y ser guiado por la palabra divina.