Se expuso la importancia de "andar en luz", como Jesús está en luz, para recibir bendiciones y tener comunión con Dios y con los demás.
Se advirtió que evitar a alguien o tener conflictos impide estar en la luz, y que la sangre de Jesucristo purifica de todo pecado si se confiesa.
Se comparó la cercanía a Dios con la cercanía a la luz: cuanto más cerca se está, más poder se manifiesta, y la mejora personal es constante al estar en Su presencia.