Se analiza la molestia de Marisa Bali por no haber sido informada con anticipación sobre la decisión de bajarla de la conducción de un programa de actualidad en LAM, siendo Pepeinelli elegido en su lugar. Bali considera que la producción manejó mal la situación, a pesar de haber conducido bien anteriormente.
Se especula que el manejo de la producción, y no tanto la elección de Pepeinelli, fue lo que realmente molestó a Bali, ya que sintió que la decisión se tomó a último momento, justo antes de salir al aire.