Marisa Bali expresa su enojo y frustración ante comentarios sobre su supuesta falta de condiciones para conducir el programa "Cortá por Lozano". Se siente atacada por un panelista que cuestionó su capacidad para estar a la altura del ciclo.
Bali defiende su trayectoria y considera la crítica como una "falta de respeto absoluta". Señala que nunca pidió la conducción si Vero Lozano no estaba, y que su molestia radica en que alguien de su experiencia sea cuestionado de esa manera, especialmente por alguien que, según ella, no tiene la misma trayectoria.