Se acusa a Manuel Adorni de mentir en múltiples ocasiones y se cuestiona su credibilidad. Se afirma que "nadie le cree", ni siquiera los periodistas, y se anticipa que la situación será complicada en el Congreso.
Se critica la estrategia de Adorni y del gobierno de intentar dar explicaciones a destiempo y de atacar a los periodistas. Se menciona que la entrevista de la semana pasada fue una "vergüenza" por cómo intentó "cancerar" a los medios.