Se presenta el "escudo de la fe" como la armadura perfecta diseñada por Dios para apagar todas las tentaciones del diablo. Se enfatiza la importancia de no descuidar la fe, ya que esta es el arma espiritual necesaria para vencer.
Se señala que la fe se alimenta de la palabra de Dios y que para fortalecerla es necesario buscar el "lugar secreto", la "tienda del encuentro" y depender de Dios. De esta manera, el diablo no tendrá poder sobre los creyentes.