Se analiza la estrategia de Javier Milei de defender públicamente a Manuel Adorni a través de retuits, como el de Lilia Lemoyne. Sin embargo, se interpreta esta acción como una advertencia al resto de los funcionarios: no tomar iniciativas ni cometer errores, ya que serán castigados.
Se destaca que la defensa de Adorni proviene de un círculo muy reducido, incluyendo a Lilia Lemoyne, Santiago Oria y Karina Milei. La ausencia de otros ministros y figuras importantes en su defensa subraya el aislamiento de Adorni y la falta de consenso interno.