En Belfast, Irlanda del Norte, se viralizó un video de un brutal apuñalamiento en el marco de movilizaciones anti-inmigratorias. La violencia se expandió por la ciudad, con colectivos e viviendas incendiadas, barricadas y más de 256 incidentes registrados en pocas horas. Un refugiado sudanés de 30 años fue detenido como acusado de intento de asesinato tras apuñalar a un hombre de unos 40 años, quien se encuentra hospitalizado en estado grave. La policía investiga los motivos del ataque, mientras que la extrema derecha británica y figuras como Elon Musk han avivado la tensión en redes sociales, alentando disturbios que incluyeron incendios y enfrentamientos con la policía.
El primer ministro británico calificó la violencia de "totalmente inaceptable y escandalosa". Cientos de manifestantes incendiaron un colectivo y decenas de vehículos, además de un edificio en las afueras de la ciudad. Los bomberos intervinieron en 62 incidentes durante la noche. El secretario de Estado de Irlanda del Norte convocó a los líderes para restaurar el orden, mientras la primera ministra de Irlanda del Norte condenó las protestas como una "cobardía repugnante". La situación evidencia una profunda herida social donde un ataque individual se transforma en una cacería contra una comunidad.