Una ola de violencia anti-inmigratoria ha sacudido Belfast, Irlanda del Norte, tras un brutal ataque perpetrado por un refugiado sudanés contra un residente local. Jadid Aloudi, de 30 años, intentó asesinar a Stephen Ogilvie, causándole graves heridas, incluyendo la pérdida de un ojo.
Como represalia, estallaron protestas violentas en las calles, con quema de autos y ataques a negocios. Familias de minorías étnicas africanas se vieron obligadas a huir de sus hogares, recordando los disturbios de los años 90 en Irlanda del Norte. Los manifestantes exigen el cese de la inmigración descontrolada.
El atacante, que había ingresado al Reino Unido en 2023 como refugiado, se encontraba "bajo el radar policial". El incidente ha puesto a Irlanda del Norte en una situación de tensión extrema, con un toque de queda y un fuerte sentimiento anti-inmigratorio.