Se reportaron graves disturbios y enfrentamientos en Belfast, capital de Irlanda del Norte, con incidentes de violencia dirigidos a migrantes y quema de autos y colectivos.
Los disturbios se desataron tras la viralización de un video donde un refugiado sudanés ataca y amenaza a un hombre irlandés. La violencia generó gran indignación y protestas en las calles, incluyendo ataques a viviendas de migrantes.
La primera ministra de Irlanda del Norte, Michelle O'Neill, condenó la violencia e instó a la calma, pero reconoció el miedo y la angustia de la población. Se mencionó otro caso similar en Inglaterra, donde un migrante fue acusado del asesinato de un joven de 18 años, lo que también generó malestar.