El millonario Eduardo Constantini busca la anulación de su matrimonio eclesiástico con Teresa Constantini para poder casarse por iglesia con su actual pareja, Elina Constantini. La decisión final recaería en el Papa Francisco.
Teresa Constantini se opone a la anulación, argumentando que estuvieron casados 28 años, renovaron votos en sus bodas de plata y tuvieron cinco hijos. Además, lucha por conservar el apellido Constantini, que considera una marca artística y parte de su identidad.
La situación se complica porque Eduardo Constantini alega falta de madurez al momento de casarse con Teresa, mientras ella sostiene que él mismo pidió la anulación después de 30 años de separados, lo que resulta incomprensible.