Se planteó la figura de Indio Solari a la par de Maradona y el Papa Francisco, como figuras que marcaron profundamente a los argentinos. Se destacó la coherencia y la consecución de sus posturas como un factor clave de su respeto.
A pesar de las diferencias ideológicas, Solari era respetado incluso por sus detractores, quienes reconocían la calidad de su escritura y su integridad artística. Esta coherencia lo convirtió en un referente ineludible para diversas generaciones.