En el marco de la investigación por el femicidio de Agostina, la casa de Barrelier fue allanada nuevamente en busca de nuevas pruebas, indicios y manchas de sangre. Se están levantando sectores del piso ante la sospecha de que Barrelier pudo haber cometido otro asesinato y escondido un cuerpo anteriormente.
La policía científica realiza un trabajo minucioso para encontrar rastros que puedan determinar si alguien colaboró con Barrelier, ya sea para ocultar el delito o para participar en el desmembramiento del cuerpo. Se sospecha de la posible implicación de la mujer de Barrelier, su hija de 11 años o inquilinos de la propiedad.
Además, se allanó la casa del joven que lavó el auto negro utilizado para trasladar los restos de Agostina, en busca de cualquier elemento que pudiera haber encontrado. El joven declaró que el interior del auto estaba "muy limpio" en comparación con el exterior, lo que sugiere que Barrelier lo limpió antes de entregarlo.
La dueña del auto, Soledad, quien se lo prestó a Barrelier, está ahora bajo la lupa de la justicia como principal investigada por encubrimiento. Ella aseguró que se lo prestó para llevar ropa a un tío y que no vio nada extraño. La querella, que representa a los abuelos y al padre de Agostina, solicitó a la justicia que investigue si actuó alguien más con Barrelier, ya que consideran que una sola persona no pudo haber cometido todos los actos sin ayuda.
Finalmente, los restos de Agostina fueron entregados a la familia y el velorio se inició en una casa velatoria de Alta Córdoba, con el entierro previsto para mañana.