Un allanamiento en la casa de Claudio Barrelier, principal sospechoso del femicidio de Agostina Vega, reveló importantes movimientos y la búsqueda de posibles cómplices. Durante el operativo, se observó la presencia de policía, personal del Ministerio Público Fiscal y bomberos, quienes utilizaron herramientas como picos, palas y masas, aparentemente buscando en la zona del baño de la vivienda. Se llevaron un colchón y varios elementos en bolsas para sumarlos a la causa, aunque los resultados específicos aún no fueron revelados.
Además, se realizaron pruebas acústicas a raíz del testimonio de una vecina que manifestó haber escuchado música, ruidos de herramientas y un vehículo en marcha en la madrugada del domingo, cerca de las 3 de la mañana, en las inmediaciones de la casa de Barrelier. La vecina, que en su momento no llamó a la policía por temor, ahora aportó su testimonio a la causa, lo que desencadenó estas nuevas pericias para establecer si realmente hubo sonidos que pudieran encubrir lo sucedido dentro de la vivienda.
La investigación también se centra en la posible participación de dos hombres más que habrían ingresado a la casa de Barrelier después de que Agostina y el principal acusado lo hicieran. Esta información habría sido aportada por la familia de la víctima a la fiscalía, basándose en elementos de cámaras de seguridad de la zona. Se busca determinar si Barrelier actuó solo o si contó con la ayuda de otras personas para cometer el crimen y ocultar el cuerpo.
Otro punto clave de la investigación es el auto negro de Barrelier, que fue llevado a un descampado y lavado. Dos hombres que lavaron el vehículo declararon que el auto llegó "lleno de barro" por fuera, pero "impecable" por dentro. La justicia les secuestró dos esponjas y un trapo, aunque llama la atención que esto ocurrió recién ayer, a pesar de que los testigos habían declarado la semana anterior. Se especula sobre la posible implicación de la pareja de Barrelier, quien le prestó el auto y lo mandó a lavar, aunque ella sostiene no haber sabido nada.
Finalmente, se está investigando la línea de una posible red de trata de personas, ya que la mujer que le prestó el auto a Barrelier es encargada de un bar nocturno que, según los vecinos, tendría "cuestiones raras" y denuncias previas por movimiento de mujeres muy jóvenes. Aunque el bar fue clausurado por cuestiones administrativas, la fiscalía busca determinar si el femicidio de Agostina se dio en el contexto de la trata de personas.